Ponemos en un bowl grande la harina tamizada y agregamos el azúcar y la sal.
Revolvemos y añadimos el aceite.
Ponemos en un recipiente pequeño la leche, 200 ml de leche y le agregamos una cucharada de jugo de limón y revolvemos, esperamos un par de minutos ya que al agregar el limón a la leche de inmediato debe empezar a cortarse y ese es el efecto que deseamos.
Después le agregamos la mezcla de leche y limón a la mezcla de la harina, el azúcar y la sal y revolvemos con un batidor globo.
Luego integramos el vinagre y el bicarbonato de sodio, esto lo hacemos poniendo en un bowl pequeño el bicarbonato y le agregamos una cucharada del vinagre blanco o también se puede usar un vinagre de manzana, al unirse el bicarbonato con el vinagre se va a hacer una efervescencia que necesitamos se haga antes de integrarlo a los demás ingredientes.
Agregamos el bicarbonato y vinagre a la mezcla de la harina.
Añadimos los huevos e incorporamos la esencia de vainilla y seguimos batiendo.
Después batimos, con un batidor de globo, todos los ingredientes hasta que se mezclen y quede una masa lisa y algo líquida.
Ponemos la mezcla en los moldes previamente engrasados y enharinados, además le podemos poner en la base papel encerado, de cocina, para facilitar el desmolde del pastel.
Y los metemos al horno, previamente calentado, por aproximadamente de 20 minutos con el horno a 180°C.
Después de sacarlo del horno esperamos a que se enfríe para poder decorarlo.