Batimos la clara de huevo en un recipiente hasta que se formen picos firmes.
Agrega el azúcar glass tamizado a la clara de huevo batida y continúa batiendo hasta obtener una consistencia suave y homogénea.
Añade el jugo de limón a la mezcla y continúa batiendo.
Si deseas darle color al glasé, agrega unas gotas de colorante alimentario de tu elección y mezcla bien hasta obtener el color deseado.
Transfiere el glasé a una manga pastelera con una boquilla fina para delinear los diseños sobre las galletas, o agrega unas gotas de agua para obtener una consistencia más líquida y utilizarlo para rellenar.
Notas
El glasé real se seca rápidamente, recuerda trabajar de manera ágil.