Preparar el horno: Precalienta el horno a 180°C
Engrasar moldes: Aplica una capa fina de manteca vegetal, mantequilla o aceite vegetal a los 3 moldes redondos de 6 pulgadas. Asegúrate de cubrir bien toda la superficie, incluyendo los lados y el fondo.
Enharinar moldes: Espolvorea harina en los moldes engrasados, moviéndolos para que se cubran uniformemente. Retira el exceso de harina golpeando suavemente los moldes. Reservar.
Tamizar la harina: Puedes tamizar la harina en un tazón cualquiera o directamente en el tazón de la batidora. Usa un colador o un tamiz para obtener una textura fina y aireada. Mueve el colador con movimientos constantes para que la harina caiga suavemente. Reservar.
Incorporar los huevos: Agrega uno a uno los huevos a la mezcla, para después agregar los demás ingredientes.
Añadir el aceite: Vierte el aceite en forma de hilo para después lograr una mezcla homogénea.
Agregar el agua: Agrega el agua al tazón de la batidora.
Batir la mezcla: Mezcla los ingredientes hasta obtener una textura homogénea y sin grumos. No batas demasiado para evitar que el pastel quede duro.
Llenar los moldes con precisión: Vierte la mezcla en los moldes previamente preparados, llenándolos hasta ¾ de su capacidad para que el pastel tenga espacio para crecer.
Hornear: Hornea el pastel durante aproximadamente 25 a 30 minutos. El tiempo de cocción puede variar según el tamaño y la potencia del horno, por lo que es importante vigilar el pastel durante la cocción.
Prueba del palillo: Pasados 25 minutos, introduce un palillo en el centro del pastel. Si sale limpio, ¡ya está listo!
Enfriar a la perfección: Retira el pastel del horno y colócalo sobre una rejilla de enfriamiento. Deja reposar unos minutos antes de desmoldarlo.
Desmoldar con cuidado: Desmolda el pastel sobre la rejilla y déjalo enfriar completamente antes de decorarlo.